lunes, agosto 26

Algunas curiosidades del Palacio de Torre Tagle

Cuando caminamos por el centro de nuestra ciudad, específicamente por la cuadra 3 del jirón Ucayali, no puede dejar de llamar nuestra atención e impresionarnos más de una vez, la maravillosa fachada del Palacio del Marqués de Torre Tagle, hoy Ministerio de Relaciones Exteriores. Los fines de semana abre sus puertas al público, y se puede ver grupos de visitantes muchas veces acompañados por guías, que les cuentan la historia y detalles del lugar. En este artículo un aporte respecto a algunos de los detalles que a veces pasan desapercibidos a simple vista, pero que hacen más impresionante la visita a esta casa.


Al traspasar la gran puerta e ingresar al zaguán de la casa nos detenemos a observar los detalles decorativos de las puertas, muestra elementos que son comunes en otras puertas de antiguas casas limeñas, y que se reconocen de la siguiente manera: las aldabas en la manera de unos mascarones de bronce con una argolla o aro donde se suspenden dos figuras humanas de niños, que servían para llamar golpeándo contra la puerta, dos en la parte superior para los que venían en calesa o a caballo, y otros dos a la altura del que venia a pie; las cabezas de clavos de bronce, también llamadas "bulas", que son elementos ornamentales que tienen la forma de un pecho femenino de base redonda, con la cabeza del clavo sobresaliendo a la manera de un pezón (1); los goznes son otros elementos decorativos de las puertas de esta casa, parecen bisagras y se ubican en la parte superior e inferior de la puerta, se sujetan a un lado de la puerta por un elemento llamado pernio, y su función es solamente ornamental; y el quicio, que es un elemento muy importante en la puerta, es un eje ubicado en la parte superior e inferior que permite que la puerta se pueda abrir y cerrar. En la parte superior se encaja en un dintel de madera que ya tiene el orificio para el quicio, y en la parte inferior se encuentra reforzada con una funda de metal que evita el desgaste de la madera y facilita la rotación de la puerta. (2)

Aldaba

Clavos de bronce o "bulas"

Gozne y quicio inferior

Cuando ya estamos en el zaguán y hemos observado estos detalles de la puerta, ahora giramos y vemos hacia la calle, pero levantamos la mirada y encontramos otro detalle: una concha venera sobre la puerta. Dice el Padre San Cristóbal, que es la única edificación civil de la época virreinal con esa concha venera tan típica de edificaciones religiosas (3), como el caso del ingreso al templo de La Merced o el de Santa Rosa de las Monjas. Quizá sea un sello de la religiosidad de Lucas Melendez, autor de la portada de la Sacristía de San Francisco (1729), y muy probablemente también autor de la portada de esta casa limeña (1735), muy parecida a la de la sacristía franciscana.(4)

Zaguán - Foto: Romulo Sessarego, INC, 1947

Concha venera sobre la puerta de la casa

Ya en el patio, lo primero que a muchos llama la atención es el mascarón de proa colocado a un lado del arco de acceso desde el zaguán. Ya hemos escrito sobre este mascarón y su probable origen.

Mascarón de proa

Ya estamos en el patio, y nos sentimos arrobados por la belleza arquitectónica del lugar, seguro lo primero que observamos es el segundo nivel con sus arcos trilobulados, también las ménsulas talladas con figuras femeninas a ambos lados debajo de la galería superior. Estas ménsulas o mascarones de proa son un recuerdo de la actividad comercial del Primer Marqués, que fabricaba embarcaciones que las puso a disposición de la Corona Española para la persecución de los piratas.

Concentrados en estos detalles que nos obligan a levantar la vista, quizá demoramos en darnos cuenta que en el piso de piedra de canto rodado se encuentran aplicaciones decorativas de huesos de vaca y carnero, probablemente vértebras de estos animales. En el siglo XVIII se hizo muy común colocar estos huesos a las entradas de las grandes casas, en el camino que seguían los caballos, pues solía decirse que el sonido de los cascos o herradura de los caballos se aminoraba al pasar por los huesos, en comparación cuando estos chocaban con la piedra. Ubicados originalmente de seguro a la entrada desde el zaguán, hoy son elementos decorativos en el piso del primer patio de la casa.

Huesos en el piso del primer patio de la casa

Al otro lado del arco del zaguán se encuentra una balaustrada de madera que permitía el acceso al salón de la casa, hoy oficinas de la Cancillería. En la columna de madera del ángulo del balaustre que se encuentra al lado del acceso al segundo patio, se observa un desgaste en la madera. Este se debe al constante roce o choque de las calesas y carretas que ingresaban al segundo patio de la casa. El cuidado de estos cantos en las esquinas de las casas en la vía pública, obligó a colocar "guardacantones", que eran cañones invertidos, o columnas, o piedras, que como su nombre lo indica, protegían o guardaban el canto o esquina de las casas, para que estos no sufran daño, como vemos en la columna del balaustre de esta parte del patio principal.

Desgaste y daños en el balaustre del angulo al costado del ingreso al segundo patio

Nos acercamos a la escalera que conduce al segundo piso, y ahí también podemos encontrar algunos detalles interesantes. Erróneamente, y más basados en la tradición popular, se solía decir que la ubicación de la escalera indicaba el estatus del propietario, siendo el caso que si la mansión era de un noble (marqués o conde) este tenia el privilegio de ubicar su escalera a la derecha del ingreso al patio, usando como ejemplo precisamente esta escalera de la casa del Marqués de Torre Tagle. Lo cierto es que en ningún concierto de obra para la edificación de las casas limeñas se menciona este punto, las escaleras en las primeras casas de la ciudad solían ser de un solo tramo e iban pegadas a un lado de los muros del patio principal. Como decíamos, lo de la ubicación de la escalera según el estatus del propietario (si era fundador la escalera frente a la puerta, y si era comerciante la escalera a la izquierda del patio principal) no pasa de ser una pintoresca historia que suele arrancar sonrisas a los que la escuchan, pero que no tiene ninguna referencia documental.(5)

En la escalera de la casa encontramos a la vista el sello del año en que la construcción fue concluida. Al inicio de la baranda de madera de la derecha, se encuentra un azulejo de un personaje que lleva un cesto de mimbre en la cabeza, y entre sus piernas el año "735", que alude a 1735, año en que se concluyó la construcción como ya se ha indicado.

Aunque el acceso al segundo piso está restringido, es posible observar algunos otros detalles interesantes, sobre todo en el descanso de la escalera. Se pueden ver unos azulejos donde figuran unas sierpes con tronco y cabeza humana, de seguro una alegoría a la frase que aparece en la heráldica del escudo familiar: "Tagle se llamó el que la sierpe mató y con la infanta casó".



Escudo nobiliario de los Torre Tagle en lo alto de la portada de la casa - Foto: Paul Velz

Cabe indicar, que en la escalera de acceso al segundo piso solo existe una baranda de madera al lado derecho como ya se indicó anteriormente, y en el lado izquierdo esta baranda se encuentra "al espejo" pintada en los azulejos de esa parte de la escalera. Finalmente, también en el descanso de la escalera se encuentra un importante azulejo que nos da la firma del autor de este trabajo decorativo: "Barreto me fecit en Lima 1739", o Barreto me hizo en Lima en 1739, que es el año en que se terminó de colocar esa azulejeria.

"Barreto me hizo en Lima en 1739"

Hay muchísimos mas detalles en esta casa. no solo en el primer piso sino también en el segundo piso y en algunos de sus salones, que seguro justificaran una segunda parte de este articulo.

*Agradecimiento al Embajador Jorge Román

Fuentes:
(1) Los herrajes de forja y fundición artística en los portones y puertas del Cusco colonial y republicano. Rainer Hostnig, Cusco 2010
(2) Idem
(3) Peregrinaciones por los conciertos de obra virreinales. Antonio San Cristobal Sebastián, Lima 2010.
(4) Nueva visión de San Francisco de Lima. Antonio San Cristobal Sebastián, Lima 2006
(5) Peregrinaciones por los conciertos de obra virreinales. Antonio San Cristobal Sebastián, Lima 2010.

4 comentarios:

gigi Carcelen dijo...

Muy buen artículo !!!!

janette kinnibrugh dijo...

Excelente articulo , gracias por difundir la historia de nuestro Patrimonio Cultural, gracias otra vez Lima La Unica.

Maritere dijo...

¡Gracias David y Lima La Única, muy buen artículo!

Asesores en Capital Humano dijo...

Felicitaciones, tu aporte, servirá para estas y futuras generaciones de personas que tienen sensibilidad por la Historia, Arquitectura y mantener nuestro legado patrimonial, cultural, que Lima no siga perdiendo su carácter, su identidad.