viernes, noviembre 3

La llama del Monumento a San Martín

Recuerdo haber leído muy niño en un conocido libro sobre "curiosidades limeñas" -que luego vi reproducido en otros libros y posteriormente en muchas paginas de internet-, la historia del error de un ayudante del escultor Mariano Benlliure al colocar apuradamente ante la premura de la entrega de la obra, una llama Andina en lugar de la llama votiva que debía ir sobre la cabeza de la mujer que se encuentra en la parte delantera del monumento a San Martín. Veremos en este articulo si en realidad es un error o se justifica este elemento en el monumento al Libertador del Perú.


Durante años al pasar por la Plaza era común ver a grupos de turistas tomando fotografías sonriendo al ver este detalle en el monumento, que fue en su momento considerado una de las mejores obras de Mariano Benlliure. Pero, ¿Es realmente un error la presencia de este detalle en el monumento? ¿Se dejó pasar fácilmente este detalle en la obra de un reconocido escultor español que en su momento acumulaba halagos por sus obras en toda Europa?, ¿Los peruanos aceptamos alegremente monumentos "fallados" y nos reímos de esto, y lo mostramos con orgullo a los turistas?. Realmente, al plantearme estas preguntas, no me sentía convencido en cuanto al supuesto "error".

Primero, unas breves lineas acerca de quien es Mariano Benlliure. En la revista La Esfera, publicada en Madrid, del 7 de febrero de 1914, se le describe así: "El gran artista español Mariano Benlliure es un hombre de una voluntad tenaz, firme y entera, que sino ha influido para nada en sus méritos extraordinarios, ha servido de cimiento seguro para su fama y prestigio universales. Hijo de una familia modesta, nació en Valencia el 8 de setiembre de 1862, y desde su infancia la escasez que en su domicilio era tema implacable que ensombrecía la vida familiar, le obligó a sumar su esfuerzo al trabajo de todos, en la dichosa edad en que las ilusiones vuelan como mariposas en torno de las cabezas infantiles. A su indomable voluntad, a su amor al trabajo, se deben las portentosas creaciones con que su genio ha enriquecido al mundo, y él a su propio merito, huérfano de toda clase de protecciones, el renombre y la fortuna." Estamos entonces ante un artista a carta cabal, de quien es muy difícil esperar un "error" en una de sus obras consideradas una maravilla artística.




Fotos: Revista El Figaro. Diario de Madrid, 3 de setiembre de 1919

En El Fígaro, Diario de Madrid, del 3 de setiembre de 1919, encontramos la siguiente noticia referente al monumento a San Martín: "El 7 de julio de 1919 llegó al Callao (Perú) el vapor "Iquitos" que traía el monumento a don José de San Martín. Este monumento fue embarcado en el puerto de Alicante bajo la supervisión de su autor, don Mariano Benlliure, y es considerado una verdadera obra de arte según las personas que vieron los bocetos. Vino en 161 bultos con un peso total de 591 toneladas, distribuidos en la cubierta de popa y en la bodega de proa, numero 2, del vapor "Iquitos". La obra de desembarco duró 5 días, el mismo tiempo que se empleo en el embarque en los muelles del puerto español, teniendo en cuenta las disposiciones que para evitar su deterioro, dictaba el maestro Benlliure, quien presenció el embarque. El viaje del "Iquitos" duró 8 meses. Con el monumento llego al Perú, especialmente enviado por su maestro Benlliure, el escultor Domingo, quien trajo el encargo de colocar la base y montar la figura de San Martín sobre su pedestal."

Foto: Revista La Esfera, Año I N° 6, Madrid 7 de febrero de 1914

En estas dos publicaciones es evidente el tiempo de anticipación previsto para la factura de una obra de esta magnitud, lo cual echa por tierra que el famoso "error" de la llama andina se haya debido a la premura del tiempo y el apuro por entregar la obra, como aparecía en los libros y folletos de curiosidades limeñas. En la siguiente fotografía, publicada en La Noche. Diario Ilustrado, el 23 de diciembre de 1911, se observa a Mariano Benlliure trabajando la colosal estatua de San Martín en su estudio de Madrid.

Foto: La Noche, Diario Ilustrado, Madrid 23 de diciembre de 1911

Sobre la figura femenina en cuya cabeza aparece la llama andina, esta ya se encontraba terminada en el año 1914, según podemos ver en las siguientes fotografías publicadas también en la revista La Esfera, publicada en Madrid, del 7 de febrero de 1914.

Foto: Revista La Esfera, Año I N° 6, Madrid 7 de febrero de 1914

Entonces hasta aquí, ya podemos desechar el mito del apuro en la ejecución del monumento, lo cual se decía, condujo a error a un ayudante de Benlliure, colocando la llama andina en lugar de la llama votiva que supuestamente debía ir allí. Entonces, ¿Que significa esa llama sobre la cabeza de la mujer en la parte delantera del monumento a don José de San Martín?

Pues es una alegoría al Escudo Peruano. La mujer es La Patria, que lleva en sus manos ramas del árbol de la Quina, elemento que aparece en el campo superior derecho de nuestro Escudo; sobre su cabeza lleva un yelmo que tiene dos Cornucopias que caen como orejeras, como sabemos la Cornucopia es el elemento que se encuentra en el campo inferior de nuestro escudo; y finalmente la llama como la llamamos, es el auquenido que figura en el campo superior izquierdo del escudo. Todo el monumento es un homenaje a San Martín y la Patria, inaugurado en el Centenario de nuestra Independencia, en 1921. Todos sus elementos son alegorías a este suceso. Un error de estas dimensiones por su implicancia, hubiera sido muy criticado en su momento, y hubiera manchado la reputación de tan prestigioso artista.





Apreciemos nuestros monumentos como lo que son: obras de arte y referentes del pensamiento en un momento de nuestra sociedad. Sintámonos orgullosos de tener en nuestras calles verdaderas obras de arte que responden al genio de grandes artistas de la humanidad. Démosle la verdadera dimensión a la obra de Benlliure, al legado de San Martín, de todos aquellos que hicieron posible que cada día al pasar por esta Plaza nos sintamos mas peruanos que nunca. Aun así, si les apena saber que esta curiosidad del "error" del escultor es solo un falso mito urbano, pues quizá les devuelva una sonrisa la siguiente anécdota de la inauguración de este monumento: Clic Aquí.



Fuentes:
La Noche, Diario Ilustrado, Madrid 23 de diciembre de 1911
La Ilustración Española y Americana, 30 de noviembre de 1913
Revista La Esfera, Año I N° 6, Madrid 7 de febrero de 1914
El Figaro. Diario de Madrid, 3 de setiembre de 1919
Fotos: 
Salvo que se indique lo contrario, las fotos son del autor del articulo: David Pino.

6 comentarios:

Antonio Martinez dijo...

No me parece veráz estas suposiciones de la alegoria al escudo peruano,pues no es una llama sino una vicuña la que lo conforman

David Pino dijo...

¿Desde cuándo se empezó a identificar como una llama al animalito que aparece en la cabeza de la Patria? ¿Y si realmente es una vicuña? Recuerde que hay muchos diseños distintos de escudos donde aparecen vicuñas estilizadas.

David Pino dijo...

¿Solo porque el aninalito no se parece a la vicuña vamos a desechar la versión del Escudo Peruano? ¿Y las ramas de la Quina en las manos de la Patria? ¿Y las cornucopia que caen por los costados del yelmo de la Patria?

Dario Mejia dijo...

Felicitaciones David, estupendo hallazgo que acaba con uno de los mitos de nuestra Lima, la cual está llena de los mismos. La foto de inicios de 1914 es una prueba irrefutable de que la llama ya formaba parte del monumento y ese documento no puede ser rebatido por cuentos o suposiciones. Un abrazo.

Dario Mejia

Jose María dijo...

Así que la hermosa Lima, la anterior al caos del tráfico y los cerros invadidos, fue engalanada por escultores españoles de la talla de Benlliure y Macho. Muy buen estudio, investigación y artículo. Enhorabuena.

Anónimo dijo...

Ya un maestro en la escuela nos había contado que el error no era tal y que aquí confirmaron ello en un raro mantenimiento completo que se dio al monumento en épocas del alcalde Andrade, cuando quitaron del yelmo incontables capas de pintura que no dejaban apreciar las cornucopias. En esa época también devolvieron el color blanco a la cima sobre la que está la escultura de San Martín, pues se supone que representa al libertador cruzando los Andes. Otras gestiones la habían pintado de verde si no me equivoco.