lunes, agosto 30

Calle de Polvos Azules

En esa calle, a una cuadra de la Plaza de Armas y con vista al río Rímac, quedaba la curtiembre de don Gaspar de los Reyes. Este buen hombre había descubierto una secreta forma de teñir la piel de cabra en azul.

Por dicho portento tecnológico, tal como consta en sesión del Cabildo de Lima de 1573, se le confirió la exclusividad del teñido añil por tres años. Pero tambien existe una historia acerca de su mujer, de buen andar y muy guapa, que tenía por costumbre discurrir entre los cueros en horas que la elegancia tildaría de inapropiada.

Los empleados de don Gaspar, expertos en amansar el más tenso cuero, difícilmente habrían podido resistirse a demostrar su profesionalismo ante un requerimiento de la esposa del jefe. Lo que explica que a ella se le viera abandonar la curtiembre con notorias huellas azules cubriéndole las más privadas regiones anatómicas. Gaspar de los Reyes ganó mucho dinero en esos tres años. Su mujer, experiencia.

Y el jirón Santa (antiguo nombre de esta calle) tuvo un nuevo nombre: Polvos Azules.


La demolición de la manzana de la izquierda que aparece en esta foto, se debió basicamente a la "necesidad" de un lugar para cuadrar autos ya que antes se parqueaban en plena Plaza de Armas, entonces a alguien a fines de los sesenta, se le ocurrio la "brillante" idea de demoler toda la manzana incluído el hermoso Palacio Veneciano que pertenecía a la Familia Concha, una maravilla arquitectónica sin par en Lima.

 Casa de la familia Concha, a la espalda de esta vista quedaba la calle Polvos Azules

Ali se construyó la playa de estacionamientos de 2 niveles llamada "Playa Rimac" la cual nunca llegó a funcionar y mucho más tarde (1980) sería ocupada por los miles de comerciantes ambulantes que ocupaban el Jr. de La Unión dando nacimiento al campo Ferial Polvos Azules y que hoy es la Alameda Chabuca Granda. 


Fuente: 
Historia de Lima Virreynal, Polvos Azules, el mercado de Lima donde todo es posible
Fotos: Incascrapers, Lima de Siempre, pag. 211

8 comentarios:

Beralia dijo...

Ah... es por eso que tiene esa forma peculiar... bueno, abajo todavía hay una playa de estacionamiento, cuya entrada da al puente.
Je, je, je... la historia de la esposa, está mejor que esa de el Rey Marco que esparcía harina en las noches para atrapar a su esposa Isolda cuando se iba con Tristán, ah, ah!!!!

Juan Arellano dijo...

Saludos, date una vueltita por acá: http://www.arellanojuan.com/blogday-2010/ donde estás mencionado.

@svendave dijo...

La esposa del rey de los polvos azules, no sabia que iba ser recordada tambien mas por la primera palabra de ese nombre de la calle :)

Gracias por la mencion Juan, esperamos seguir mejorando en el blog. Saludos!

Augusto Arbaiza Ramírez dijo...

Como limeño de verdad me molesta que mucha gente diga "Polvos Azules" asociándolo un conocido centro comercial del Paseo de la República y no de una calle limeñísimamente histórica que hasta ahora existe, gracias a Dios. Hay que instruir a la población para que esté informada de nuestro patrimonio histórico.

Dr. Augusto F. Arbaiza Ramírez

Unknown dijo...

Una historia muy interesante. No sabía que existía un Palacio Veneciano.

YO SOY dijo...

ARMANDO ARBAIZA PERO EFECTIVAMENTE DICHA CALLE O ZONA DE LIMA SE CONOCE COMO POLVOS AZULES DESDE MUCHO ANTES QUE EXISTIERA EL AREA COMERCIAL QUE TOMO EL NOMBRE DE DICHA ZONA. Y AUN AHORA LUEGO QUE SE MUDARAN CERCA AL ESTADIO NACIONAL CONSERVA DICHO NOMBRE. YO CONOCIA QUE DICHA ZONA DESDE ANTES DE INSTALARSE EL CAMPO COMERCIAL ALLI SE LE LLAMABA POLVOS AZULES PERO HASTA AHORA QUE LEO ESTA TRADICION DESCONOCIA EL ORIGEN DE DICHO NOMBRE. HASTA LUEGO.

Anónimo dijo...

Mi mamá vivió ahí en Polvos Azules; bueno, mis abuelos, tíos. Eran la familia Concha, pero que yo sepa no tienen que ver con el Palacio Veneciano de la Familia Concha. O de repente sí, pero quizás de otros familiares. Yo también llegué a estar ahí desde el año 1947. Siempre visitaba a mi abuelita y tíos y hasta por tiempos me quedaba a dormir. Me traen recuerdos. Gocé mirando llegar a los invitados a las fabulosas fiestas de Palacio como la de Carnavales.
Beatriz.

Unknown dijo...

Que buena historia, trabajé por tantos años en ese lugar y nunca supe porqué se llamaba así esa calle, recién me vengo a enterar, gracias