jueves, julio 4

La Peña Horadada de los Barrios Altos de Lima

Subiendo desde el centro de la ciudad de Lima a sus "Barrios Altos" por el jirón Junín, -antigua vía que sigue el trazo de un camino prehispánico-, al llegar a la esquina con el jirón Cangallo, nos encontramos con una gran piedra que se describe como "de granodiorita, roca de textura granular compuesta por fedespalto, es decir, minerales oscuros ferromagnésicos y menor cantidad de cuarzo" (1). Destaca esta piedra por tener un orificio circular en su parte inferior, y es un hito urbano de la zona, siendo considerada como parte de muchas leyendas, en las que se le atribuye su origen a la intervención del mismísimo diablo. En este articulo hablaremos de esta leyenda y de otros posibles orígenes de esta peña horadada.


LA PIEDRA DEL DIABLO

La historia mas popular y conocida del origen de esta piedra es la que cuenta que el diablo se encontraba andando por las calles barrioaltinas sin ninguna preocupación cuando a su encuentro apareció una procesión que llevaba las hostias consagradas, que según la Fe católica representa al cuerpo de Cristo dado en sacrificio. Ante esta visión, buscó por donde escapar y así tropezó con una piedra que le impedía el paso, a la cual le hizo un forado por donde pudo huir dando un gran y terrorífico suspiro que fue escuchado en toda la ciudad.

Esta pintoresca historia, que se narra en una bonita placa de Azulejos Iturry colocada frente a la piedra ha sido atribuida a Ricardo Palma, aunque lo cierto es que en ninguna de sus Tradiciones Peruanas se habla de ella. Quizá el error empezó a darse con el paso de los años habida cuenta que hasta el momento la versión mas antigua de esta historia pertenece a un Romancero de las Calles de Lima, publicado en 1933 y escrito por Arturo Montoya -que conocimos gracias a un articulo publicado en Lima Plebeya-. (2) Tal vez fue mejor atribuirla a alguien mas conocido como don Ricardo Palma y la costumbre de repetir esto hizo que se olvidara a don Arturo, quien también olvidó citar en su Romancero de donde lo escuchó.


Para darle algo de verosimilitud a esta historia se suele mencionar que dos calles cercanas al lugar llevan como nombres Peña Horadada y Suspiro. Aunque sobre esta ultima, que es la cuarta cuadra de jirón Jauja, a unos 50 metros de la peña horadada, dice Juan Bromley que se debe a nombres relacionados con procesos orgánicos, como la Agonía, la Fatiga, el Afán, e indicando que en otras ciudades hay calles con nombres similares.(3)

La calle Peña Horadada que viene desde la Plaza Italia hasta esta esquina con jirón Cangallo es una de las mas largas de la zona, y en ella además se encontraba la casa donde vivió Antonio Raimondi, y el famoso edificio El Buque, justamente en la esquina con el Suspiro.


UN OBSERVATORIO ASTRONÓMICO PREHISPÁNICO

Otra versión que poco a poco se viene difundiendo respecto al origen de esta piedra, tiene que ver con la que propone la Dra. Carlota Pereyra Rey, respecto a que era un observatorio astronómico prehispánico. Menciona: “Me dediqué durante varios meses a observar la piedra, particularmente su hoyo, y fue así que vi lo que otros no vieron, la forma del orificio y su orientación, el hecho de que el sol no pudiera pasar todo el tiempo sino por épocas me confirmaron que se trataba de un marcador astronómico. En el solsticio de verano la luz que atraviesa el hoyo genera una elipse grande y se le puede apreciar mayormente entre 7 y 9 de la mañana, luego se va achicando hasta desaparecer a fines de marzo”.(4) Agrega que su importancia radica al hecho de haber estado ubicado cerca al mas importante templo de esta parte del valle, el dedicado al Oráculo del Rimaq.

Esto no seria algo novedoso en la cultura de los antiguos habitantes de Lima. Por ejemplo, en Europa muchas zonas llevan el nombre de peña horadada, forada, o furada, por estas formaciones curiosas en sus rocas, y en algunos casos han sido reconocidos como calendarios agrícolas, lo mismo que nos dice la Dra. Pereyra. Un caso es la Pena Furada de La Coruña, España, donde se ha reconocido algo similar a lo que sucede en Lima: que los rayos del Sol al pasar por ella se convierten en una guía para las actividades agrícolas de la zona. (5)

Por este motivo, que busca reconocer en nuestra memoria esta sabiduría ancestral y que es parte de nuestra identidad, es que la Dra, Pereyra promueve cada año, el 21 de diciembre, en el solsticio de invierno, una reunión muy temprano en la Peña Horadada de los Barrios Altos de Lima, donde al sonido de pututus, y ofrenda de maíz y hojas de coca, se busca recrear lo que seguramente fue una importante celebración asociada al inicio de una nueva temporada agrícola, como propone ella.

21 de diciembre del 2015 - Foto: David Pino

UN GUARDACANTÓN

El Diccionario de la Real Academia Española define guardacantón como un poste de piedra que se colocaba para resguardar de los carruajes las esquinas o cantos de los edificios. Muchas veces, las carretas jaladas por mulas o caballos, al doblar una esquina se pegaban demasiado dañando o raspando la ornamentación de las casas. Para fijar su derrotero se colocaban no solo piedras, también columnas y cañones enterrados boca abajo. Muchas fotos antiguas de calles de Lima nos muestran este elemento, considerándose que era algo común y necesario su colocación.

Uno de los defensores de esta tesis es el Dr. Cesar Coloma Porcari, en el 2014 Presidente del Instituto Latinoamericano de Cultura y Desarrollo, quien en un articulo publicado en el Diario El Comercio, destroza las anteriores versiones arriba mencionadas y sostiene el verdadero uso de esta peña horadada, la que agrega recién se ubicó en ese lugar en el siglo XVIII. (6)

Esta versión se encuentra avalada en que antes que se colocará la actual placa de azulejos en esa esquina, la piedra efectivamente estaba adosada al muro de la antigua casa -que fue demolida para la construcción de un grifo-, cumpliendo su labor de guardancantón. Un foto de 1930 también la muestra en esta función:


Una ultima versión, aunque deducimos que en tono burlón o sarcástico, la propuso Luis Antonio Eguiguren, quien dijo que la piedra fue colocada allí para servir de retrete publico a los hijos de los vecinos de la zona (7). Desafortunadamente, debido a la poca higiene que tiene el lugar en algunas ocasiones que hemos pasado por allí, pareciera que esta si fuera la verdadera razón de su existencia... 

Como suelo decir cuando hago las caminatas por este lugar, luego de relatar estas versiones en el mismo lugar donde se encuentra la peña horadada, usted es libre de elegir la versión que mas le guste.


Finalmente cabe agregar, que he hecho énfasis en su ubicación en los Barrios Altos de Lima, pues existe otra peña horadada similar en una calle de Mangomarca, Zarate de la que ya hablaré en otro articulo. Ah, y también existe una isla llamada Peña Horadada frente a las costas del Distrito de San Miguel. 

(1) Memorias de un peruano en Asturias. Peña Horadada o Peña del Diablo
(2) Lima Plebeya. El ascensor del diablo
(3) Juan Bromley. Las Viejas calles de Lima. Municipalidad de Lima Metropolitana - Edición Digital, año 2005.
(4) Cuyaspa. La Peña Horadada - Observatorio Astronómico
(5) La Voz de Galicia. Un gran almanaque llamado Pena Furada. Consultado el 04/07/2019
(6) Diario El Comercio. Curiosidades y mentiras de la peña horadada. Consultado el 04/07/2019
(7) Luis Antonio Eguiguren. Las Calles de Lima. Edición 1945

1 comentarios:

etienne dijo...

hay otra más en Mangomarca!? Chan chan... chaaaaaan