martes, noviembre 27

La Camelia y la Quinta Heeren

En la mitología japonesa había un dios del viento, la lluvia y los huracanes, llamado Susanowo. Vivía en un reino gobernado por una terrible serpiente maligna de ocho cabezas. Cada año esta serpiente exigía el sacrificio de una hermosa doncella del reino, y Susanowo cansado de este abuso decidió liberar a este reino de la serpiente. Para ese fin, creó una espada en cuyo interior encerró un rayo de Sol. Llegado el día en que otra doncella iba a ser sacrificada a la serpiente, espero en la cueva de ésta su salida. Cuando esto ocurrió luego de una feroz lucha mató al monstruo, luego apoyando su espada sobre el suelo pidió la mano de la doncella que iba a ser sacrificada, la Princesa Kushinada-Hime. Al caer la sangre por la hoja de la espada al suelo, de este brotó un arbusto con hojas brillantes y flores de color blanco. Estas fueron llamadas Tsubaki o rosas de Japón y su característica era la de no perder los pétalos, sino desprenderse completamente de la planta al marchitarse. Este fue el origen de la Camelia. Pero, ¿que relación tiene con la Quinta Heeren de los Barrios Altos?


En la Quinta Heeren de los Barrios Altos, bello condominio de mansiones construidas desde el año 1890, y que fueron sede de legaciones extranjeras en los primeros años del siglo XX, existe una casa que fue una de las mas importantes, pues fue la residencia de Oscar Heeren Massa, el propietario. Luego sera la sede de la Legación de los Estados Unidos, y en la década del 20 residencia de Seiguma Kitsutani, prospero comerciante japones que cometió seppuku (suicidio ritual) en el interior de esta mansión. 


Muchos años han pasado de este suceso. La casa luego seria ocupada por otras personas y desde el año 2006 se encuentra desocupada, junto con las demás mansiones de la Quinta Heeren, que abarca un terreno de casi cuatro hectáreas en esta zona de los Barrios Altos. Sin embargo, a pesar del tiempo transcurrido aun es posible encontrar ciertos elementos que recuerdan su pasado de ocupación por un japones respetuoso de su tradición, y donde en las rejas de las ventanas y puertas se colocaron rosas de Camelia de hierro, que hasta el día de hoy permanecen.



Este simpático detalle lo pudimos comprobar en una visita ya realizada hace algún tiempo con un grupo de damas de la Asociación Floralies, en el que una de ellas, la señora Lala Merino de Ferrero, me lo hizo notar. Este detalle no se aprecia en otras rejas de ventana de otras casas, a pesar que son de la misma antigüedad y diseño original: 


La Quinta Heeren de los Barrios Altos esta llena de secretos que nos siguen contado la historia de sus ocupantes. 



Ver pagina de facebook de la Quinta Heeren.
Fuente leyenda de la Camelia: pazoderubianes.com/leyendas-camelias-lenguaje-mundo-flores
Fotos: David Pino


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