martes, julio 3

La Casa Beltrán

Muchos proyectos que en su momento quizá fueron considerados necesarios para el desarrollo de nuestra ciudad -una Lima que crecía imparablemente en habitantes y también en su parque automotor-, nos quitaron la oportunidad en el presente de poder apreciar esa arquitectura señorial que era orgullo de sus habitantes. Así por ejemplo, el ensanche de antiguos jirones a modernas avenidas se llevaron de encuentro importantes edificaciones y por supuesto la memoria de sus ocupantes. Este es el caso de una de ellas, la casa de la familia Beltrán-Kropp.


A inicios de la década del 70, se proyectó el ensanche de los antiguos jirones Arequipa y Cusco, durante la gestión del alcalde Eduardo Dibós Chappuis. Para esto, se inició la expropiación de todas las propiedades del lado norte de estas vías, desde la Plaza Ramón Castilla, hasta la avenida Abancay. A lo largo de esta trece calles se demolieron el cine Columbia (c. 8 de Emancipación), la fachada del mercado La Aurora, y el cine Iris (c. 6 de Emancipación), una parte del Convento de las Nazarenas (c. 5 de Emancipación), la casa Beltrán (c. 4 de Emancipación), el edificio Minería, y la fachada del Conservatorio Nacional de Música (c. 1 de Emancipación), el bar Cuneo y Bandirola, y parte del convento de La Merced (c. 1 de Cusco), etc.

En el caso de la residencia de la familia Beltrán, hubo mucha polémica por su demolición. Testimonios de la época dan cuenta de un ensañamiento del gobierno militar de la época, con quien era uno de sus principales detractores, desde la dirección del Diario La Prensa, nada menos que Don Pedro Beltrán Espantoso, propietario de la casa antes citada. Esta casa destacaba por su gran balcón de estilo neoclásico, que ademas se encontraba en un excelente estado de conservación. Este balcón hacia esquina con el jirón Rufino Torrico, una esquina que muchos han considerado como una de las mas bellas de Lima, pues al frente tenia la limeñisima Parroquia de San Marcelo, al otro angulo la Plazuela con el mismo nombre, y en la siguiente esquina una antigua panadería y bodega.

El interior de la casa Beltrán, tras ingresar por el amplio portón que daba hacia jirón Rufino Torrico, nos mostraba un amplio y hermoso jardín donde el verdor de los helechos era lo que destacaba. Los salones decorados con un fino gusto y muebles de época, como veremos en las siguientes fotos.





La vista desde el balcón no podia ser mejor, la antigua plazuela de San Marcelo, con el monumento a doña Maria Laos de Miro Quesada, y al otro lado la Parroquia con su bella fachada, inspirada en el templo jesuita de San José, ubicado en el distrito del Ingenio, en Nasca. En la siguiente imagen, vemos la visita de don Bruno Roselli, apasionado defensor y difusor de la importancia de nuestros balcones limeños, quien de seguro disfrutó la vista desde este lugar.



La casa y su bello balcón finalmente seria demolida un día domingo, día en que los obreros usualmente descansan, pero que en este caso fue aprovechado para quitar a la ciudad de uno de sus mas bellos referentes arquitectónicos. Perseguido por el gobierno militar, don Pedro Beltrán se exilió en Europa y luego Estados Unidos, donde desempeño labores académicas. Radicado en California desde 1974, regresó al Perú en enero de 1979, donde falleció de un ataque al corazón en la Clínica Anglo-Americana de Lima. La colección de arte Beltrán-Kropp que reunió con su esposa fue subastada por la casa Christie's en el 2012 después de la muerte de Miriam Kropp. Actualmente, se exhibe en el Santa Fe's Museum of Spanish Colonial Art.



Fotos:
Archivo Histórico de la Biblioteca de la Municipalidad Metropolitana de Lima
Archivo fotográfico Lima la Única, Colección de diapositivas de Bruno Roselli
Archivo Beltrán, Spanish Colonial Art Museum, Santa Fe, New Mexico (USA)

4 comentarios:

Gustavo von Bischoffshausen dijo...

Sera interesante reconstruir, para el testimonio historiografico visual, los edificios y casas que haces mencion en el articulo. La entrada auxiliar del entonces Cine Biarritz (antes Campoamor) quedaba, por ejemplo en la Calle Pileta de la Merced. Igual los cines Iris y Columbia. De nuevo, vicisitudes del desarrollo urbanistico y transportistico, sin reglas claras de politica urbana ni reconocimientos de derechos. PLANIFICACION....

Juan Acevedo dijo...

Conmovedor. No conozco todos los intríngulis del asunto, pero cuánto bien le haría al Centro histórico ser nombrado intocable por el urbanismo moderno, caminable (para defender la vida natural y la memoria de la ciudad)… La entrada del Metropolitano ya es un atentado, y han habido tantos... Ojalá hubiese autoridades inteligentes y sensibles, que amen Lima, y lográramos salvarla para nosotros y para las generaciones que vienen.

Anónimo dijo...

Como bien dijo en una oportunidad Raúl Porras Barrenechea, "¡De los alcaldes, planeadores y arquitectos, líbranos Señor!"

Xyluo dijo...

Ójala que esta experiencia de Lima sirva para proteger el patrimonio cultural arquitectonico en provincias, ...sólo imaginar si estuviera intacto el centro de Lima, en lo que seria Lima dentro de sus murallas coloniales, hoy seríamos un fuerte objetico turístico.
En Trujillo la casa Madalengoitia, a dos cuadras de la Plaza de Armas fue demolida para construir el entonces Banco Internacional y tiendas de ropa. No necesitaron ampliar calles, sólo poner más locales de negocios privados para destruir nuestro patrimonio cultural.